domingo, 31 de julio de 2011

Por: Aldemar Velasco Ortega

El más reciente informe ( del Top 200 del “ranking” universidades latino americanas) en el que se analizaron 1.369 universidades, La U. de Sao Paulo de Brasil encabeza la lista, en segundo lugar la U. Nacional Autónoma de México, seguidas de seis Universidades más de Brasil. De Colombia, aparecen en el puesto 14 la U. Nacional y en el puesto 27 la U. de Antioquia. Lo que podría indicar que la universidad Nacional y de Antioquia serían las puntas de lanza en la investigación del país.

Mientras tanto, las universidades privadas de más prestigio en Colombia se encuentran bastante alejadas, en gran medida porque están dedicadas solo a formar líderes para que dirijan al país. Hay que recordar que algunos de estos líderes como dirigentes políticos han sido y son fervientes aliados de la oligarquía colombiana, continuadores de la concentración riquezas y actores generadores de más crisis social, quienes se han visto involucrados en focos de corrupción y escándalo. Para clasificar las universidades el criterio básico fue la actividad investigadora y científica, medida en calidad, colaboración internacional y porcentaje de publicaciones en revistas de prestigio.

Esto conlleva a reflexionar que la universidad en Colombia tiene como reto potenciar sus objetivos ofreciendo y ejecutando una educación integral, en la que prevalezcan los valores como elementos facilitadores en la construcción de un tejido social justo, solidario y libre de los intereses individuales, capitalistas, permitiendo el pensamiento crítico, constructivo acompañado de propuestas de cambio con base en el conocimiento adquirido en las diferentes ramas del saber, a través de la praxis, la pedagogía facultando una educación continua y progresiva que conlleve al desarrollo de las competencias en los estudiantes, y les permita proponer y ejecutar proyectos que impacten positivamente el desarrollo científico, socio-económico del contexto.

De igual manera la universidad tiene como reto fomentar la investigación como pilar fundamental en los procesos académicos. La unidad de investigación del alma mater debe apoyar y gestionar todo lo referente a esta actividad, obedeciendo las políticas generales trazadas por la institución, que admitan afianzar y consolidar una cultura investigativa en estudiantes y docentes, cuyo resultado aporten de manera eficaz en las soluciones de fondo de las problemática sociales en contexto y transfiera las mejores y últimas tecnologías e innovaciones a los sectores productivo y empresarial.

Ranking en: http://www.webometrics.info/top200_latinamerica_es.asp